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El inversor español es conservador por naturaleza. Esta es una de las máximas que tarde o temprano han tenido que aprender y admitir la mayoría de los broker. En general sufre una fuerte aversión al tiesgo y la actual situación de desaceleración económica, crisis creditica e incertidumbre no están precisamente ayudando a cabiar este perfil tipo.
Hasta hace bien poco los fondos de inversión han sido el principal vehíclo inversor de los españoles (tanto de forma consciente como inconsciente). Sin embargo, desde los últimos meses de 2007 hasta ahora esta herramienta ha ido sufriendo un contínuo goteo de dinero saliendo de sus arcas. Según los últimos datos de Vdos Stochastics el patrimonio gestionado por los de inversión españoles cayó un 1,78% en mayo o lo que es lo mismo, 3.982 millones menos. El descenso de mayo simplemente confirma la tendencia bajista que los fondos de inversión están viviendo durante todo 2008. Las caídas se han notado especialmente en la rentabiliad de los valores subyacentes (40-590 millones de euros) y en las aportaciones totales netas (3.900 millones de euros).
Sin embargo, el mayor indicativo de esta fuga se refleja en una descenso del 44% del patromonio bajo gestión de los 15 mayores fondos de fondos del país. Está claro que buena parte de esta pérdida patrimonial ha llegado por las caídas sufridas en bolsa y por la salida de los grandes inversores. Pero la explicación no es tan sencilla y apunta a que también el pequeño ahorrador ha sacado su dinero.De hecho, el número de partícupes también ha caído drásticamente desde los 265.046 de mayo de 2007 hasta los 170.743 actuales.
En cualquier caso se trata de mucho dinero ‘desaparecido’. Aún teniendo en cuenta que buena parte de este capital puede haberse hecho líquido, es decir, salir de la circulación y estar en los ‘bolsillos’ de los ahorradores a al espera de tiempos mejores, seguiría restando una buena suma que forzosamente se ha tenido que desplazar hacia otro tipo de productos de inversión. Y aquí es donde entra en juego el factor ‘conservador’, que está desviando buena parte de estos recursos a los depósitos bancarios, principales benefiados de las turbulencias financieras.
Pero no todo es mérito de los inversores, en este trasvase de capital también tienen mucho que ver las propias entidades financieras. Si hace apenas un año recomendaban a sus clientes los fondos de inversión, ahora hace lo propio con los depósitos y otros productos destinacos a captar pasivo para lograr así liquidez ante la crisis crediticia. De esta forma explotan la aversión al riesgo de los inversores y en muchos casos también su desconocimiento en materia financiera.
Los propios fondos de inversión también han reflejado esta huida de cualquier tipo de riesgo. De hecho, antes de que estallase la crisis subprime el 63% del dinero de los fondos se encontraba productos conservadores, mientras que ahora el peso de productos defensivos alcanza ya el 69%. Como no podía ser de otra forma la renta fija es una de las que más inversión está acaparando junto con (sorprendentemente) la renta variable internacional emergente, que es una de las que mejor comporamiento muestra a lo largo de 2008. Además, también está creciendo la inversión en fondos garantizados. Las propias entidades comienzan a aportar por estos productos como vía para seducir a los ahorradores y ya no sólo aseguran el retorno de la inversión, sino que también prometen (garantizan) una pequeña rentabilidad.
Una vez más, los pequeños inversores españoles vuelven a hacer buenas las previsiones sobre su comporamiento en tiempos de crisis.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto| wilhei55