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Los seres humanos pasamos la mitad de nuestros días en el trabajo. Si bien la jornada es de ocho horas, la mayoría permanece en sus puestos más de lo estipulado, algunos recibiendo una retribución, y los menos afortunados, gratis.Pero además, quienes lo hacemos en las grandes ciudades, debemos viajar para llegar hasta nuestras oficinas, fábricas o comercios, por lo que las horas que pasamos fuera de nuestras casas, superan la mitad del día.
Si tenemos en cuenta que dormimos un promedio de entre 6 y 7 horas, al día le quedan alrededor de 17 a 18 horas, por lo cual, si tomamos esa cantidad como el 100% del tiempo que pasamos despiertos, y trabajamos unas 10 horas, pasamos más de la mitad de estas horas, en nuestro trabajo. Pero luego volveremos a esta nueva tendencia que ha llevado a los seres humanos a pasar la mayor parte de su vida en el trabajo, lejos de sus familias, con el primer objetivo de mejorar nuestra calidad de vida.
Estas líneas, pueden complementarse a la perfección con el
Estudio Anual Cátenon de Satisfacción Laboral y Calidad de Vida 2008, elaborado por la filial española de Cátenon Worldwide Executive Search. Según este informe, la mitad de los españoles se sienten contentos o muy contentos con la retribución económica que perciben en su puesto de trabajo, mientras que un 14% se siente “mal pagado”. La cantidad de horas que pasamos trabajando nos ha desviado de ciertos rumbos, que no tenemos en cuenta en medio de la rutina y la vorágine de nuestras horas lidiando con clientes, proveedores, compañeros de oficina o nuestros mismísimos jefes.
Hemos sacrificado horas con nuestros hijos, más días de vacaciones con nuestras esposas, novias o amigos, con el objetivo de progresar laboral y económicamente, y en muchas ocasiones, hemos ganado, pero en otras tantas, el esfuerzo ha costado caro. Según el estudio, el 62% de los trabajadores se siente, en términos generales, satisfechos o muy satisfechos con su puesto de trabajo, sin embargo ha reflejado que gran parte de los aspectos de la vida, extra laborales, debieron ser sacrificados en pos de una mejora en la carrera laboral.
Medidas necesarias
Frente a los compromisos que demanda nuestro trabajo, y el esfuerzo que ponemos de nuestra parte en detrimento de nuestro tiempo libre, el 73% de los españoles propone una serie de medidas, para “recompensar nuestro sacrificio”. Mientras algunas empresas ya han puesto manos a la obra, otras siguen mirando a los empleados, como un mero numero, y no como un ser humano con otra vida fuera de la empresa.
Las demandas mas solicitadas por los empleados en relación de dependencia han sido, en primer lugar un horario más flexible, el 46% prefiere la distribución libre de las horas de trabajo a lo largo del año, al 36% le gustaría trabajar desde casa y un 19% reclama reducir la jornada laboral o pedir una excedencia.
Es hora de poner un freno
El estudio ha revelado un dato interesante, aunque algo polémico, porque en medio de la situación que hoy vivimos, y no solo en España, muchos privilegiamos el progreso sobre muchos otros aspectos de la vida, aunque cueste caro.
El 72% de los españoles ha confesado que estaría dispuesto a renunciar parte de su sueldo para incrementar su calidad de vida, y algunos han llegado un poco más lejos, el 42% sacrificaría el 10% de su salario por este motivo. Muy buena respuesta para las estadísticas y para ser políticamente correcto, pero en la realidad diaria, muchos no hacen lo que predican.
El estudio también ha marcado diferencias entre los hombres y las mujeres a la hora de valorar las características de los puestos que ocupan. Los hombres prefieren primero la responsabilidad y la autonomía del cargo, luego el reconocimiento dentro de la empresa y por ultimo, el sueldo. En contrapartida, las mujeres sostienen que lo más importante es el ambiente laboral, el reconocimiento y la flexibilidad. Sin embargo, a la hora de cambiar de trabajo, los hombres sostienen que la prioridad es la retribución económica, la responsabilidad del puesto y las posibilidades de promoción y desarrollo.
Aquí vemos una similitud en cuanto a la preferencia numero uno, ya que las mujeres también sostienen que el sueldo es el principal motivo para elegir un nuevo empleo, aunque también privilegian las posibilidades de promoción y la flexibilidad de horario.
Los jefes, una obsesión
Quien dice que su jefe es como un amigo más, o miente o es una excepción a la regla. Sin embargo, es uno de los grandes trastornos que los empleados sufren a diario, cuando la relación no es la mejor, o cuando nuestro “superior” cumple su función, mucho más allá de ver las cosas desde otro lugar. Sin embargo esa relación entre empleado y jefe no es vista de la misma manera por hombres y mujeres.
El sexo masculino le da más importancia a la capacidad de liderazgo, la comunicación, la capacidad de delegar y la honradez y humildad. Por su parte, las damas, prefieren la comunicación con los subordinados, por sobre la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo, la honradez y la humildad.
Al margen de las diferencias y similitudes entre los dos sexos, lo cierto es que hoy pasamos más tiempo con nuestros compañeros de trabajo, que junto a nuestros familiares y amigos, principalmente por nuestro afán de progreso continuo. Tal vez, sea una medida saludable pasar más tiempo con nuestros seres queridos, disfrutar de vacaciones mas largas, sin el móvil y el ordenador encendido, practicando deportes y olvidándonos de nuestra rutina, privilegiando la salud y las pequeñas cosas que nos rodean. Quien esté disfrutando de los placeres de la vida y solo se preocupe por su trabajo ocho horas diarias, que tire la primera piedra.
Autor. Matías Torres. Analista económico de América del Sur de Financialred.com
Foto | romiau!
Comentarios
Los españoles mentimos en la mayoría de encuestas. Muchos aseguran que estarían dispuestos a reducir su sueldo con tal de mejorar su calidad de vida pero cuando llega la hora de la verdad prefieren seguir agarrándose al trabajo y a su estatus económico. Lo único que hace falta es ser razonable y conocerse bien a uno mismo.