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Ahora que se acerca la Navidad y llega uno de los momentos de mayor consumo de todo el año, superior incluso a la temporada estival, quien más quien menos trata de ajustar su presupuesto al máximo. Y dentro de este ejercicio de contención hay determinados gastos que se recortan antes que otro. El primero de los españoles en esta lista son los regalos. Además de eliminar los obsequios a compañeros de trabajo y otros amigos, muchos buscarán las fórmulas más baratas de obtenerlos.
Existen cuatro fórmulas básicas para conseguir los regalos más baratos: ser previsor (empieza a ser un poco tarde), fiarlo todo a las ofertas de última hora, buscar ofertas concretas de Navidad e internet. La Red cuenta con unos precios por lo general más bajos que los comercios tradicionales y un consumidor paciente y con buen tino podrá encontrar verdaderas gangas. Sin embargo, también hay que tomar ciertas precauciones adicionales a la hora de comprar on-line. No es que se trata de un sistema inseguro sino que al igual que en los centros comerciales con los carteristas, internet también cuenta con sus particulares ‘chorizos’, sólo que estos suelen adquirir formas más sofisticadas. Por eso, hay que tomar medidas para impedir que ocurra.
La principal premisa a la hora de asegurar nuestro entorno de compras online es tener claro que el usuario, es decir, el ser humano, es la parte más débil de la cadena protectora. Es decir, la mayoría de robos de información y por lo tanto de dinero a través de la Red se producen por algún fallo humano. Por eso, conviene observar por lo menos una serie de normas básicas para ponérselo difícil a los ‘cacos virtuales’.
Instalar un buen programa antivirus. En el mercado se pueden encontrar infinidad de paquetes antivirus, tanto gratuitos como de pago. Se trata de un elemento de seguridad imprescindible sin el que es mejor ni siquiera navegar por internet.
- Actualizar el antivirus varias veces por semana. Instalar el programa no es suficiente, ya que como en la vida real los ladrones siempre buscan nuevas fórmulas de saltarse los controles de seguridad. Por eso hay que contar siempre con la última protección.
- Instalar protección anti-spyware. Aunque la mayoría de paquetes de seguridad informáticos ya cuentan con esta protección que incluso se incluye dentro de la última versión de Windows (Vista), lo cierto es que nunca está demás instalar un programa anti software espía aparte.
- Utilizar un cortafuegos. Un cortafuegos o firewall en inglés actúa como barrera entre el ordenador e internet. Puede decirse que es el primer filtro para la detección y detención de ataques y algunos virus. Aunque la mayoría de sistemas operativos ya cuentan con uno incluido por defecto, existen multitud de cortafuegos gratuitos y de gran calidad.
- Actualizar el sistema operativo. Descargar e instalar las últimas versiones del sistema operativo y del navegador de internet también es fundamental. La mayoría de ellos tienen opciones para hacerlo de forma automática.
- Asegurar la red inalámbrica. Los hacker pueden ‘colarse’ en las redes inalámbricas que no estén debidamente protegidas por una contraseña. En estos casos el ‘robo’ de ancho de banca puede ser sólo el menor de los problemas.
- Atención a los ataques de ‘phishing’ y similares. La ingeniería social es cada vez más sofisticada y por eso hay que vigilar que los sitios web a los que se accede sean los correctos, especialmente en el momento de realizar el pago.
- El uso de contraseñas. Este es una de las grandes lagunas de la mayoría de la población. Como normas básicas, hay que evitar utilizar palabras fáciles de adivinar o relacionadas con fechas de nacimiento, etc. Además, no conviene utilizar siempre la misma contraseña en todas las cuentas, tanto de correo, como de usuario en tiendas virtuales.
- Guardar los comprobantes digitales. Al margen del cargo efectuado en la tarjeta de crédito, la mayoría de tiendas online suelen enviar un comprobante por medio de correo electrónico o que aparece en pantalla para imprimirse en el momento de la compra. Conviene guardarlo hasta tener el artículo en casa, momento en el que se podrá usar el albarán como comprobante.
- Medio de pago. La tarjeta de crédito es un buen medio de pago, ya que cuenta con garantías adicionales en forma de fraude. De todas formas, existen otros métodos también muy seguro como las tarjetas prepago, donde la cantidad que se puede robar está limitada.
En cualquier caso, basta con tomar las mismas precauciones que en unos grandes almacenes o en una zona comercial, sólo que de forma diferente. Si a nadie se le ocurre ir el bolso abierto o la cartera en un bolsillo de la cazadora lo mismo ocurre en el mundo online, sólo que con otras medidas más técnicas.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com