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En primer lugar, me parece útil, antes de ir al grano, hacer una breve introducción acerca de las tendencias mundiales del cuidado del medio ambiente. Y cuando hablamos de los distintos tratados internacionales para preservar nuestro entorno, no podemos eludir el Protocolo de Kyoto.
El Protocolo de Kyoto es un tratado internacional en el cual los países más desarrollados tomaron un compromiso cuantitativo para reducir o limitar sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), que son los principales causantes de la problemática del cambio climático.
En la ciudad japonesa de Kyoto, la mayor parte de los países desarrollados con excepción del principal contaminador mundial, EEUU adoptó este compromiso para reducir emisiones. Por ejemplo, la Unión Europea se comprometió a reducir en un 8% sus emisiones con respecto a lo que producía en 1990, y esto lo tiene que lograr en el periodo que va desde 2008 a 2012. Para cumplir estos compromisos tienen dos opciones: tomar medidas domésticas en su propio territorio, o la otra opción es la utilización de los mecanismos de flexibilidad de Kyoto. ¿Qué son estas medidas de flexibilidad? Aquí está el negocio para las empresas y los gobiernos de los países emergentes.
Uno de estos mecanismos de flexibilidad se denomina “Mecanismo de Desarrollo Limpio“ o MDL. A través de los MDL, países que pertenecen al Anexo 1 del Protocolo de Kyoto (los países más desarrollados y contaminantes), como por ejemplo Japón, pueden implementar proyectos de reducción de emisiones o captura de GEI en países en vías de desarrollo o que no forman parte del Anexo 1, por ejemplo Perú. Es decir, lo que se conoce como la compra de tasas de emisión. Con este mecanismo, ambos países salen beneficiados, ya que a Japón le sale mucho más barato reducir emisiones en el país sudamericano y Perú recibe un proyecto que contribuye a su desarrollo sustentable. Además, en teoría, estos proyectos traen aparejados transferencia de tecnología y flujos financieros desde el país desarrollado al país emergente.
A cambio de estos proyectos, los países como Japón reciben reducciones de emisiones certificadas o CERs. Por cada tonelada de CO2 que se evite emitir a la atmósfera, se expide en este caso un Crédito de Carbono también llamado Bono Verde. El protocolo de Kyoto, a su vez, ideo un sistema denominado Mercado de Carbono, donde estos créditos de carbono pueden comercializarse. Por ejemplo, Francia realiza un proyecto en un país como Camerún, y por este hecho obtiene un CER. En el mercado de carbono, Japón en caso de ser necesario puede comprar a Francia esas certificaciones.
Se crea entonces un escenario de oferta y demanda, donde la oferta estará del lado de los países en vías de desarrollo y la demanda del lado de los países centrales. Estos países tienen que cumplir con sus compromisos, y la única manera de lograrlo es adquiriendo CERs. Esto lo pueden lograr, como ya mencionamos, tanto en las reducciones domésticas como en los países en desarrollo donde se realizan proyectos de MDL. Incluso el Mercado de Carbono ideado por Kyoto no es el único. Existe el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea, un mercado paralelo donde se realizan transacciones únicamente dentro del ámbito europeo.
¿Quiénes son los que intervienen en estos mercados? Por lo general, son países que tienen empresas que emiten GEI y por lo tanto están sujetos a compromisos. En Kyoto, los que adoptaron compromisos fueron los gobiernos, y estos lo trasladaron a sus propios sectores privados. Ahora bien, el comprador de unidades de emisión puede ser un Gobierno que se quiere asegurar, en caso que el sector privado no cumpla, el compromiso asumido, o bien una empresa que tiene que cumplir con una obligación que le fijó el Gobierno. A su vez, también existen intermediarios y brokers que les compran y venden CERs a las empresas. Un mercado hecho y derecho.
No falta mucho para el 2012, año en que los países deberán demostrar lo mucho que han cumplido con sus obligaciones. Mientras tanto, como han visto, el cuidado del medio ambiente es un lucrativo negocio.
Autor. Fabián Sinibaldi. Analista económico de América del Sur de Financialred.com
Foto fuentelateja en Flickr.com
Comentarios
Muy bien explicado el funcionamiento de las emisiones de carbono y su comercialización.