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Crisis, recorte de gastos, educación y ahorro
equipoactibva
7 de noviembre de 2008

A priori no debería ser difícil ver la
relación entre estos cuatro términos. De hecho, no son más que una serie acontecimientos y acciones concatenadas a raíz del estallido de la crisis. Aunque podemos remontar el origen de los actuales problemas económicos a las hipotecas subprime, lo cierto es que en España no se comenzó a hablar realmente de
crisis hasta abril-mayo de este año y buena parte de los ciudadanos ni siquiera se lo tomó realmente en serio hasta la
caída de Martinsa Fadesa. A partir de ese punto es cuando muchos empezaron a informarse sobre la situación económica con más o menos preocupación (el hecho de la suspensión de pagos se produjese en verano ayudo a esta ‘desidia general’) hasta que finalmente
España ganó la Eurocopa y borró estas inquietudes de un plumazo.
Sin embargo, el paulatino deterioro de la economía (euribor en máximos, inflación disparada y malos datos del paro) hizo que, quien más quien menos, empezase a recortar sus gastos. El problema es que por norma esta primera fase de ahorro, aunque en realidad se trata de una contracción del consumo, suele hacerse con poco control y sobre todo sin ningún tipo de planificación. Al final, la caída de Lehman Brothers y el posterior descalabro del sector financiero mundial hicieron saltar las alarmas en casi todos los ahorradores. Y es que en este caso ya no se trataba de una ‘crisis ajena’ sino que podía afectar directamente al dinero de sus inversiones, planes de pensiones, cuentas de ahorro… Una vez más la crisis ponía de relieve prueba la escasa educación financiera-económica de los españoles, que han tenido que aprender a marchas forzadas cómo funciona realmente un fondo de inversión, un plan de pensiones e incluso una cuenta corriente, además de familiarizarse con palabras como Fondo de Garantía de Depósitos, euribor, mercado interbancario, Reserva Federal y últimamente recesión.
Desde hace casi dos meses la información económica ocupa el primer plano de todos los medios y esto ha obligado a muchas personas a afrontar, algunas veces de forma inconsciente, la realidad de sus finanzas personales. Recortar el gasto es casi un acto reflejo en tiempos de crisis y ahora no está siendo diferente. Además, conforme empeora la situación los ahorradores tienden a buscar más información, datos, consejos… Es decir,
empiezan a formarse y a adquirir una educación de la que hasta entonces carecía. Y este es el momento en el se completa el camino al que hace referencia el título de este post y
comienza el ahorro. Pero en este caso se trata de un ahorro informado y planificado, que en realidad también podría llamarse gestión de las finanzas personales.
En términos generales todavía estamos en las primeras gases de controlar realmente esa gestión financiera. Todavía queda un largo camino hasta que la mayoría de españoles se haga cargo de su dinero y tenga los conocimientos necesarios como para poder, por lo menos, hacerse una idea general de dónde depositar su capital. Por lo menos, el ciudadano medio ya es consciente de que existen límites al consumo y, sobre todo, a la cantidad de deuda que es capaz de asumir una economía.
Aunque la lección haya sido obligatoria y motivada por la peor de las circunstancias, sólo cabe esperar que haya servido para que se repitan errores del pasado y durante la siguiente crisis los ciudadanos estén mejor informados sobre su dinero. Por si acaso y para quienes empiezan a acercarse a todo lo relacionado con el control financiero, estos son los pasos básicos para hacerse con las riendas de sus finanzas personales:
- Calcula tu patrimonio y tus flujos de dinero (cuánto ingresas y cuanto gastas)
- Elabora un presupuesto
- Crea un plan de acción: por ejemplo, ahorrar un 10% al mes, terminar con la deuda generada por la tarjeta de crédito o el préstamo personal y adelantar el pago de la hipoteca.
- Define tus metas (ahorrar para la jubilación, para comprar un coche, una casa… para no trabajar…)
- Ejecuta el plan (sin duda lo más complicado): el mejor consejo es ser perseverante, constante y sobre todo cumplir lo previsto.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
Foto Pecker Parker