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Salir de compras al super se ha transformado en un dolor de cabeza. Para algunos ya es un fastidio temer que perder una tarde de fin de semana adentro de una gran superficie llena de gente que recorre los pasillos tras un carrito que en muchas ocasiones termina colisionando contra el nuestro. Otros no soportan las largas colas en las cajas, y piensan “a demás de tener que tolerar esta larga espera mientras podría estar en casa tirado en el sillón viendo el partido de futbol, a la hora de llegar a la meta, debo pagar una enormidad de euros”. En fin, pocos son los que disfrutan de una compra en el supermercado.
Sin embargo es una tarea que la mayoría de nosotros debemos hacer, por necesidad si vivimos solos, o como compañía obligada si lo hacemos con nuestra familia. Pero no solo el fastidio en la perdida de tiempo es un inconveniente, el principal disgusto que genera este tipo de “visitas” es la cantidad de dinero que solemos gastar, y muchas veces en productos innecesarios y caros. Por lo tanto, y mientras pensamos que excusa inventar para no ir mas allí, les ofrecemos una serie de consejos prácticos para evitar tickets de compras extensos, onerosos y repetitivos.
Sin embargo, y antes de comenzar podemos aclararles que todos estos consejos pueden evitarse de manera fácil y de un solo plumazo, omitiendo el paso de nuestras esposas por esos sitios, y eligiendo nosotros con un simple click, a través de Internet, un medio que nos posibilita hacer el pedido, sin movernos de casa.
En primer lugar podemos darles un consejo que vincula la salud y el bolsillo del consumidor. Es una buena alternativa realizar las compras después de haber comido. Esta medida tiene un doble objetivo, no tentarnos con compras excesivas en el rubro alimenticio y no gastar de más. Esos “gustillos” que nos damos siempre encarecen la cuenta.
Otra de las alternativas, diría que la principal, es desplazarnos a la tienda con una lista confeccionada, luego de hacer un relevamiento en casa con los productos que faltan, y los que sobran. Mantenernos firmes en el presupuesto hará que ahorremos unos cuentos euros que no estaban contemplados. El listado de las compras es bueno dividirlo en rubros para realizar una barrida ordenada maximizando los tiempos.
Decíamos que mantenernos dentro del presupuesto es vital para realizar una compra correcta. Para ello debemos contemplar el medio de pago a utilizar. Lo mejor es pagar con dinero en efectivo o con tarjeta de debito, porque tiene una respuesta psicológica directa, nos duele en el momento y cuando vemos que se acaba el dinero rápidamente, es difícil que continuemos gastando. Las compras con tarjetas de crédito suelen ser las menos recomendadas, por el mismo motivo que explicábamos recién. El saber que lo pagaremos el mes siguiente, nos otorga una sensación de inmunidad falsa, que sufriremos en el resumen de la tarjeta.
Sí es una buena medida utilizar el plástico a crédito cuando realizamos compras en un supermercado que realiza descuentos con ese medio de pago. Muchas entidades financieras tienen acuerdos con este tipo de establecimientos. Utilizarlos los días pactados puede reducir nuestra cuenta. Las ofertas deben analizarse en profundidad, recurrir a aquellas que realmente nos interesan, no debemos comprar solo porque esta vigente una promoción, ya que si adquirimos productos que no necesitamos por mas baratos que se nos ofrezcan, ya es caro.
Una nueva forma de reducir la cuenta final es elegir las marcas blancas o propias. Estas suelen ser más baratas y de buena calidad. Pero también es cierto que debemos analizar la relación precio-calidad, y contemplar las características que aparecen en el envase, porque muchas veces solo elegimos un producto por su valor, pero suelen conllevar menor cantidad. Tomarse un buen tiempo puede ahorrarnos una mala compra. Recuerden que los productos que nos presentan en las góndolas o estanterías a la altura de nuestros ojos, suelen ser los más caros. Atentos.
Por ultimo una recomendación importante. Muchas veces, ese fastidio que nos genera el tener que ir al supermercado nos lleva a concurrir solo una vez al mes. La consecuencia directa de esa decisión es una compra gigante, que suele acabase antes de tiempo, puesto que al tener todo junto en casa, nos tienta a utilizarlo de forma rápida, por lo cual todo termina consumiéndose antes de lo pensado.
Es aconsejable, realizar compras semanales, y no esperar que la nevera se vacíe, porque estaremos gastando más de lo estipulado. Dividir las compras por semanas es una buena iniciativa que mantendrá la vivienda equipada, y las finanzas equilibradas.
Autor. Matías Torres. Analista económico de América del Sur de Financialred.com
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