Analizando las fuentes de ahorro se pueden distinguir entre las que suponen un esfuerzo diario frente a las que sólo implican una acción en un momento concreto y los llamados grandes ahorros frente a los pequeños cambios. En el caso del primer grupo estaríamos hablando por ejemplo de pautas para el consumo de electricidad frente a contratar las vacaciones, mientras que en el segundo lo que se tiene en cuenta es la cuantía total del ahorro que se puede lograr con cada determinada acción.
La alimentación formaría parte del primer elemento en ambos grupos. Es decir, supondría un esfuerzo diario y, frente a lo que en principio se pueda pensar, también está entre las grandes fuentes de ahorro. Por partes, la comida se puede dividir en varios grupos para medir el gasto que supone:
- La compra en el supermercado
- El menú diario
- Gasto energético en la cocina
- Las salidas a comer o cenar fuera de casa (al margen de las relacionadas con el trabajo)


Comentarios
Buenos consejos, excepto para quienes tiene ticket comida y no tiene más remedio que utilizarlos.