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Si hay una alguna candidata a noticia estrella de la semana esta es sin duda la ampliación de capital anunciada por el Banco Santander para reforzar y optimizar la estructura de recursos propios del banco ante eventuales cambios en el panorama internacional. En el fondo, esta operación servirá para que el banco cuente con más dinero, es decir, con mayor liquidez. Algunos expertos auguran que este es sólo el comienzo de una serie de movimientos que podría extenderse dentro del sector bancario español y europeo. Por eso mismo conviene anticiparse y saber exactamente en qué consisten este tipo de movimientos y cómo pueden afectar a la cotización del valor, a sus accionistas y a los clientes del banco.
En primer lugar, hay que recordar que una ampliación de capital. Se trata del incremento del capital social de una empresa, es decir, el valor de las acciones de la empresa. Existen dos formas de ampliar capital en una empresa: emitiendo nuevas acciones o aumentando el valor nominal de las ya existentes. La primera opción es la más habitual e implica aumentar el número de acciones en circulación. A su vez, las nuevas acciones pueden tener diferente consideración según el precio que deban pagar los suscriptores. De esta forma, puede hablarse de acciones a la par cuando el coste es el mismo que el nominal del título; por encima del par, cuando el pago es superior al nominal del título; con descuento, que indica un precio menor que el valor nominal; y liberada, cuando la ampliación se realiza con cargo a las reservas de la sociedad. En el caso de las sociedades que cotizan en bolsa, el mercado suele tomar como precio de referencia el del cierre del día anterior a cuando se anuncia la ampliación de capital.
El objetivo de una ampliación de capital es siempre el mismo: aumentar los fondos de la empresa y ganar liquidez (es decir, dinero disponible). Evidentemente el uso que se haga de ese capital marcará el fin último de la operación. Entre los más comunes figuran el de financiar adquisiciones o proyectos de expansión (más habitual en las pyme), introducir un nuevo accionista en la empresa o, como en el caso de Banco Santander, fortalecer la solvencia de la compañía, entendida esta como el dinero del que puede disponer en cualquier momento.
Como es lógico, una ampliación de capital tiene un efecto en principio negativo para los accionistas, ya que al haber más títulos en circulación sus acciones pierden valor. Esto es lo que se conoce el efecto de dilución. Al final la dilución dependerá en buena medida del precio de emisión de las nuevas acciones de forma que cuando más se aleje este del precio de mercado mayor será su efecto. Además, el aumento de acciones también obliga a distribuir los beneficios o dividendos entre más personas. Por eso, las ampliaciones de capital suelen traducirse en caídas en bolsa, ya que además el precio de los títulos antiguos tiende a equipararse a los de ‘nuevo cuño’.
Para evitar la pérdida de poder, los accionistas suelen tener el derecho de suscripción preferente. Este derecho les da primacía respecto a nuevos accionistas a la hora de acudir a la ampliación de capital y sirve para compensar la dilución del valor de las acciones antiguas. La empresa puede decantarse por la modalidad que desee de tal forma que cada título antiguo otorgue el derecho a recibir uno nuevo o la fórmula que estime oportuna.
En el caso de los usuarios o clientes de la empresa, como por ejemplo quienes tengan sus ahorros en el Banco Santander o suministren a una compañía en esta situación, la ampliación de capital no les afecta de ninguna forma. En principio, la organización seguirá funcionando exactamente igual que lo hasta la ampliación, sólo que con más títulos, más dinero y posiblemente con más accionistas. De hecho, esta operación no debe de ser sino un indicativo del momento que atraviesa la corporación. Al final, todo dependerá del uso que la empresa haga del capital que obtendrá por medio de la ampliación de capital y que será lo que determine si lleva a cabo la operación por necesidad o para seguir creciendo.
Autor. José Trecet. Analista financiero de Financialred.com
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