
Los movimientos físicos son el resultado de dos fuerzas opuestas y que difieren en el tiempo. Primero se produce un movimiento que inmediatamente se genera resistencia o reacción hacia el otro lado. Esta característica es común a muchos eventos, acciones y relaciones dentro de sistemas naturales, sociales y por supuesto dentro de los mercados financieros.
En agosto se empezó el movimiento inicial (la acción) con la brusca caída de los mercados, que finalmente fue comprada e incluso el S&P 500 supo recuperarse para llegar a un nuevo máximo a mediados de octubre. No obstante, el primer aviso de lo que estaba por venir fue una señal clara y fuerte. Por supuesto que en retrospectiva es fácil verlo. Sin embargo, no quiero referirme a esa capacidad para opinar una vez ha pasado cierto tiempo, sino más bien a esa danza de acción y reacción.

